POEMA LIBRE

LOCO DE AMOR

Feroz entre tus labios,
entregado al tacto que nos sostiene,
acompañado de tanta pasión,
me vuelco hacia el vacío
que existe entre los dos
para desaparecer de mi sombra.

Camino hacia adelante,
buscándote en cada esquina,
queriendo una sutil caricia,
despertando a lo nuevo,
entregado a tus orillas,
loco de amor.

Cuando el paraíso abre sus puertas,
se trata de estar ahí cerca para poder pasar;
cuando tus manos se alejan,
es difícil soñar.

Leandro Briscioli

POEMA LIBRE

Si el horizonte, espejo molesto,
tuviera la bondad de ignorarme
me dedicaría a contaros
cómo un nabo invadió mi camisa
después de lucrarse con champán averiado.

Pero la cabeza de un ícono, extranjero a todo ardor,
esfumó todo sentido patricio al asunto.
Así que, tranquilamente, desplegué
torpes alas, prefabricadas en China,
como manda dios, y seguí al Universo
que nos acompañaba desde el fin del mundo.

Sylvie Lachaume

EL CAMIINO

Nos duelen las heridas
que no tienen cuerpo,
las que rompen con sus gritos
las telas mojadas que cubren el cielo,
las que aciertan en avenidas sin memoria
engañando a las lápidas.

Nos hace soñar
el tiempo cuando pierde su armadura,
el fuego que huye de los espejos,
el barco que no conoció puerto,
el pájaro que reconoce nuestra casa como suya.

Que la vida nos encuentre bailando,
que la música no pueda dormir en esta página,
que sea el eco de una sonrisa el primero en regresar.

Hernán Kozak

CAÍDA LIBRE

El vértigo se asoma con cautela
por encima del hombro,
desde la última vértebra,
en el borde de los labios sellados.
No queda rastro del hombre.
Solo el temblor se agita en el aire,
anticipando una palabra.
El mundo, como un animal manso,
aguarda a ser construido.
La sangre derramándose
sin ningún propósito.

Ruy Henríquez

BORDE INFINITO DE TERNURA

Borde infinito de ternura
rodeando el patio
donde chiquillos juegan
al escondite.

Recóndito lugar de tierra firme
sobre el canto envolvente
de voces vivaces,
abiertas a la luz
de amapolas silvestres
que dibujan el paisaje.

Opio de vida
fraguada
con multitudes risas
improvisadas
abiertas al mundo
en todas direcciones.

Paqui Robles

QUIMERA

Los perennes neveros se abaten ante el llanto de marzo,
rugen con fuerza, recién paridos, acarician como titanes
las cumbres del Dios primigenio, lágrimas de cristal
donde el universo se abre paso y rasga impune
un letargo en celosía de color cerezo y sabor a miel.

Pese a que la naturaleza es rotunda y sapiente
un enigma abisal velado de laboriosos tapujos
ciega la historia que ha cincelado mi firmamento,
adula la pena, como versada en tu nombre
acorralado en el pecho que se marchita ante ti.

Nunca pude creer lo que ahora creo,
la certeza de que hay un final que aguarda paciente,
que turba la liviandad de mi ser, esa quimera
inoportuna como las fastidiosas moscas,
que turban la siesta en las tardes de verano.

María González

LOS DÍAS PASAN

Cuelga en la puerta
el calendario.
Rayas y cruces
emborronan las cuentas,
de 300 y pico días
sin saber de ti.
No pretendo, en la noche, despertar a la luna
y pedirle un presagio,
ni amenazar al sol
para que te alumbre si estás perdido.
En cada nube te busco,
una señal,
una marca,
que me hable de ti.
En cada esquina,
una ilusión,
y me despedazo.
Tu olor, que ya no está,
lo sueño.
Cuando despierto,
bajo la almohada un papel doblado.
Tu foto gastada.

Pino Lorenzo

ALMA DESESPERADA

Cuando el artilugio atrajo su iris
el cuadrilátero abandonó la idea de ser dos círculos.
No se sabe si se descompuso
el vínculo de amor o de descuido,
del filo solo colgaba un perfil de rivalidad
y en su atuendo un hálito cetrino.
¿Qué te hizo el mundo, alma desesperada?
con el resentimiento no se pacta
es un galán de sombras sobre un péndulo invertido,
sal de esa jarcia, abre tu mano al mar
y sopla, sopla ese quejido.

Ana Velasco

NO ME PREGUNTEN

No me pregunten por ese lugar
donde las flores recién cortadas
ya no quieren besar la tierra.
En la pista central del circo
se congregan las miradas
sobre el viejo domador
que a golpe de látigo
obliga a un fiero animal
a pasar por el aro de fuego.
No me pregunten para qué.

Antonia López

COMO UN FINO PAPEL

Una luz surca la intrepidez arácnida de la noche
atravesando mares y océanos,
deslizándose por el universo
como un fino papel se desliza en el aire
mientras de mi boca surge el tiempo
de su desaparición.

Cruz González Cardeñosa

RABIA
La rabia cae oscura en catarata,
sepulta líquidos y cavidades de oráculo.
Se revuelve mísera, hipócrita,
llena de picaduras de palabras.

La sangre se agita en marejada.
Hay un pirata que asalta los espacios
y vive en un carnaval sombrío.
Proyecta su cuerpo con vigor
contra el señor de gris y la madrugada
y las mesitas de noche se convierten en cepos de sueños
y tiene rabia, después tristeza.
Los pájaros aletean perdidos
y las azucenas de la carretera
reciben la atención de los subordinados.
Grita, grita en un silencio ensordecedor.

En su sitio comanda un mar.
En la penumbra una rata que abandonó el barco
y un violinista que arranca las cuerdas de su violín,
como quien se arranca los cabellos.
Vino un huésped a sus manos y atronador gime, agita,
incendia su mar al punto de ebullición,
pero se ahoga y va con rabia
posándola como un pájaro en cada cosa que hace,
esperando que alguien se embarque en la sombra para siempre.

Pero el huésped también sabe de la luz
también es un caminante de nubes.
A cierta altura se cambia de mirada y en estrella se transforma.
Puede elevarse y sumergirse, desalojarse.
Saca su periscopio.
También está hecho de cosas tiernas.
Resiste el impacto de la cólera, resiste.
Silencioso en su tragedia, reposa en los instantes.
Hace mucho que ronda otras palabras,
por terrenos arrancados al mar.

Laura López


POEMA LIBRE

No había callado tanto
desde que era un animal
con ojos de piedra.
La lengua se agitaba
como una loca en la espesura.
Había perdido su veneno
hasta convertirse en un mero
comensal religioso.

La libertad me percutió el ser
y mis huesos resonaron
en las finas paredes de aquella
iglesia multimedia.
Era mi cuerpo repetido
en las alcobas de los futuros ilusos.
Su vibración anegaba los anonadados
orificios donde reposaba la paciencia,
hendiendo esa calma irresponsable
más propia de rey mono
que de un maravilloso miserable,
con su aguijón faltante. Clavando
una negra penitencia de deseos
en su abdomen de hada disecada.

La libertad me retrató el alma
al escupir su sombra en mi rostro
como tinta de calamar atormentado
y al querer contemplar la impresión
de intenciones sufrí una desaparición
de la que aún no me he repuesto.

Kepa Ríos Alday

AGACHA LA CABEZA

Agacha la cabeza.
Retumba en las fosas nasales un estridente precipicio.
Es el espacio de la voz, el clamor atrapado en el alambre.

Un día miraré su idéntica sangre,
su ojo colocado en la fe de una mujer.
Un día, cuando bromeando con extraterrestres,
tornaré las luces oscilantes hacia otros futuros.

Promesas de huéspedes tristes
donde el aleteo es un grito desamparado.
Él que comanda agitó el timón en ebullición.
Cada ruina, un cielo de noche, abierto, a la mar.

Desembarcó de la sombra, pellizcó el silencio.
Había cóleras, tragedias en los libros,
macroscopios de instantes, tiempo vulgar,
tiempos de orfebres deshaciéndose en el mar.

Clémence Loonis


TALLERES DE ESCRITURA
Carmen Salamanca Gallego
Coordinadora

Inscripciones: carmensalamancagallego@gmail.com – 609 515 338
https://www.facebook.com/talleresdeescrituracarmensalamancagallego

Visita nuestra web:
http://www.escribeycrea.com

Visita nuestro canal en Youtube
https://www.youtube.com/channel/UCQtPVp9VFU2hYjtG8xtIJfQ?view_as=subscriber

Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s