AQUEL AROMA

AQUEL AROMA

Divinidad caída
a tus pies
en el silencio de tu espejo.
¿Dónde estarán los ángeles
soñados por tus muñecas,
dónde el Príncipe,
el principio
de tu aventura
detrás del cristal
de tu agonía?

Otro alboroto,
otro designio.
¿Cuánto tarda en llegar el tren
de tu desdicha?
¿Cuánto, hasta el próximo astro
que te vigila desde el confín
de la humanidad?
¿Cuántas muecas divinas
detrás de la espuma de los días
para despertar el olvido?

Sylvie Lachaume

AQUEL AROMA

Las puertas de la memoria,
situadas de a mil,
se rompieron en mis pupilas
expuestas en la oscuridad,
como si toda la sangre del mundo
pudiera llenar nuestros platos.
Fue unas horas después,
cuando los hacedores de preguntas
tomaron sus globos aerostáticos,
haciendo del desierto
una alfombra en la entrada de mi casa,
cuando pudimos recuperar,
arrancando las nostalgias prematuras,
ese sencillo y querido calor cotidiano.

Hernán Kozak

AQUEL AROMA

Lleva una flor salvaje en el pelo
de su tinte granate se desprenden súplicas coronarias
le late un canario en la abolladura
aunque nunca supo del hombre hojalata.
Su sonrisa, dibujada en sostenidos y bemoles de piano,
aunque oscura, está llena de luz.
Ríe desde el hueco de la caracola,
resonar del mar y la anécdota siempre explosionando.

Impulsa a la risa, al canto, al estruendo del disparate
tiene noventa años y ya subió en aeroplano.
Fue a Japón y todos los nipones eran Paco.
Ahora desde la verde baranda cruza el cielo
tal vez sabe de poesía, yo la acompaño al destierro.
Desde los aljibes desentierra
la prisa alveolar de su respiración
un señor con fonendo se le arrima al pecho.
Suspira. Llena de flores no escucha.
Vierten su historial en la mesa y ella, Eurídice en la sombra,
se gira esperando a la que nombran,
cómica, sublime, magnífica.

Laura López

AQUEL AROMA

Los dedos de la aurora arrullan diminutos guijarros
en senderos que vertebran mantos de amapolas,
rocían sempiternos, temblorosos desalientos del ayer.
Prematuras gotas de elixir anaranjado abundan surcos
en una alborada con aroma a trigo recién hecho.
Espigas minúsculas, belleza que nunca agoniza
serpentean veredas de manantiales añiles y ocres
bosquejan haciendas, cántaras de barro saciadas
con los perfumes primigenios de la tierra.

Vigorosas sedas de noche oscura, brindan dulce cobijo,
a los abatidos juicios de los hombres de campo.
Plumillas esmeralda, pétalos de abedul se rebullen
en cadenciosos paramos ajados por un astro tenaz.
Lienzos en blanco deleitan la hazaña de vivir,
incitan brotes de pronto antojo a crear versos
desean atrapar ese mágico instante en el que el cielo
se abre impúdico para cincelar palabras eternas,
asir en ese resquicio, aquel aroma de mácula,
evocar el alma finita que nos arribó hasta aquí.

María González

AQUEL AROMA

Aquel aroma en la alacena
donde tus párpados mojados
se regocijaban buscando alguna dulzura
quedó esparcido en el tiempo de tus risas,
tus suspiros.
Tus deseos se escondieron
en los bolsillos de aquel delantal
que vivía en la cocina donde estabas.
Allí quedarán permanentes,
como una estampa,
como el óleo que cubría el hueco de la chimenea,
donde alguien cuando era niño
se escondió para no ver la guerra.
Sobrevivir en la ausencia de recuerdos se me hace complicado,
se me hace imposible olvidar el movimiento de tus manos.
Hoy, vuelve la tierna compañía,
cicatriz imperante del aquel ahora,
donde parece imposible que eso,
tan real,
ya no exista.

Paqui Robles

AQUEL AROMA

Ciegos de los ojos,
los bebés,
no ven venir el mundo al que llegan,
no saben qué colores acompañarán
sus atardeceres,
ni las flores que sembrarán
sus pasos.
Percibirán olores,
los distintos grados,
y descubrirán así
dónde mirar.
Un olor se hará más fuerte,
recubrirá el líquido de su mirada,
protegerá los días venideros.
Aquel aroma perseguirá sus sueños,
como una tenaz sonrisa
que no logro
entender.

Pino Lorenzo

AQUEL AROMA

Aquel aroma del pan en el pañuelo.
El síntoma locuaz en las conjugaciones.
Arrancado de raíz por la usura,
el porvenir y los salarios.
Anverso y reverso de sí mismo
y, por si acaso, tanto más hombre.
Hábitos tiene y sueños sin pegar un ojo.
Tiene una manera de dormir,
haciéndose pequeño.
Su pregunta, ay su pregunta
sin respuesta y son las 12.
Su pie se lamenta de tener un doble
y no estar siempre de acuerdo.
Así parado, parece el que fue su padre
y de lado el que será su hijo más joven.
Pero él ya tiene su propia sombra
que traiciona su presente.
De la camisa para abajo,
cavila en el río que fue su nombre
y el canto de los pájaros
que anidan en su lengua.
Aquel aroma, sí aquel aroma
que dibuja sus recuerdos
y todavía le engaña en la noche.

Ruy Henríquez

AQUEL AROMA

Marcas volcánicas de antiguas
explosiones subterráneas denotan
la verdadera naturaleza de esta
raza de aves suicidas pero
¿Para qué quieren aquietar la poesía?
¿Acaso no ven sus ramas
cargadas de motivos maduros
o es que ustedes consumen
su vida inesperadamente?
Señora, no me hable de su depresión.
Yo estoy más deprimido que un conejo
para el que nadie escribe. Señor
no me hable de poder. Yo puedo
viajar después de frito con la cabeza
partida en dos como un pez
y también puedo acechar aquel aroma
con que los cazadores me atraen.

Kepa Ríos Alday

AQUEL AROMA

Hay pequeños frascos donde los recuerdos
conviven apretadamente con la vida,
fragancias de atormentadas eclosiones siderales
envueltas en patógenos expansivos,
que refriegan lamentables capacidades
de erguidas conclusiones alimentadas por mentiras.
Sabemos qué decir para triturar el dolor
pero cosemos a las horas garabatos de indiferencia.

Nos supuran tus ojos con el lamento de los niños,
solo escucho los aplausos de las altas cumbres
el eco de las mazmorras donde habitan
los recursos más arcaicos y lúgubres.
El paso de los días hace mella en el corazón,
late la furia los años entretejida entre damas
que sin rubor alguno desnudan sus almas
ante los punzantes tridentes de Lucifer.

Aquel aroma no sabe de benefactores,
las leyes no rozan sus vírgenes pensamientos,
solo la lujuria y el desenfreno riegan los rincones
donde viven los futuros atardecer.
Matemos los títeres y las marionetas
cuando, aún, la sangre de los tiempos
recorre las calles de tu cuerpo, sin saber por qué,
y grita el goce de la noche manchado de tu aroma.

Magdalena Salamanca

AQUEL AROMA

Aquel aroma era el despertar
de nuestro amor.

Sin nada que ocultar
salvo el sabor dulce de tus besos
a la deriva y ese incipiente
y espectacular tono acariciador
de tus tormentas, bañaba
mi cuerpo en la cercanía de tu piel
y caía, flexible y abierta,
sobre tu sonrisa.

Cruz González Cardeñosa

AQUEL AROMA

Aquel aroma de mar embravecido
arrollaba tu memoria y te sumergía
en la profundidad de un destino incierto.
Silenciabas tus sentidos cotidianos
y emergías más tarde para comprobar
que el mundo seguía girando
como una ruleta donde la suerte
se volvía a parar y te hacía
caer en el lugar deseado.
Aquel aroma furtivo de flor nocturna
te embriagaba porque antes de morir
te regalaba su último hálito de vida.

Antonia López

AQUEL AROMA

Dime dónde soltar la hoja de tu cuerpo
dónde sembrar la amapola, la brisa trémula
si la luz como un tallo se yergue
alcanzando el aroma de la estrella, mañana.

Dime de esa permanencia que encaminándose en la noche
abarca el circulo de la boca completa, voz de remos
redondeando las criaturas que se aman, cerrando las cuevas.

Caminos que anudan las pieles a la mano última
que llega siempre sobre las cosas libres de espuma
y arrastra, bienvenido, el rocío columpiándose,
belleza del horizonte, honda pestaña abriendo aquel aroma.

Clémence Loonis


TALLERES DE ESCRITURA
Carmen Salamanca Gallego
Coordinadora

Inscripciones: carmensalamancagallego@gmail.com – 609 515 338
https://www.facebook.com/talleresdeescrituracarmensalamancagallego

Visita nuestra web:
http://www.escribeycrea.com

Visita nuestro canal en Youtube
https://www.youtube.com/channel/UCQtPVp9VFU2hYjtG8xtIJfQ?view_as=subscriber

Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s