CUANDO TU MIRADA CANTA

CUANDO TU MIRADA CANTA

Cuando tu mirada canta,
todo es bello en mi piel,
las amarras del corazón se aflojan,
bailan sin tiempo, sin ninguna idea,
se hace libre el viento donde se acercan las emociones,
los pájaros cantan sin parar
y encuentro un estado óptimo
que me permite transitar el camino
de una forma especial.

Los días y las noches,
son momentos para compartirlos,
reír, disfrutar juntos,
mirarnos y encontrar alguna complicidad.

Quiero aprender del amor sus lugares inhóspitos,
subirme a la nube que esta en el aire
y vuela libre sin dirección,
te abraza en tu deseo,
se acerca y te mira, te toca,
hace de ese instante,
un hermoso tiempo del ahora.

Quiero aprender de tus besos,
de tus caricias, del tacto perfecto que se genera
cuando tu estas ahí, queriendo respirar
del mismo aire que respiro,
escalar en tu espalda,
fusionar mi deseo con tu piel.

Cuando tu mirada canta,
todo es festejo y alegrías,
cercanía fiel entre los dos,
un instante para seguir adelante.

Leandro Briscioli


CUANDO TU MIRADA CANTA

Ya podemos despegar
nuestra piel de las paredes,
salgo a la calle,
el trayecto fue corto,
la sensación cinco días en la selva.
En la panadería,
el dinero justo,
la barra a la bolsa, casi sin tocarla.
Paso delante de una terraza,
mi mirada canta,
creo que todos se han dado cuenta
y no les importa,
sentarse y tomar una cerveza te hace inmune.
Vuelvo a mi edificio,
un vecino me habla y se acerca,
me alejo, disparo lugares comunes,
me habla y se acerca,
consigo escaparme.
Llego a mi casa,
me lavo las manos y la cara,
estoy agotado,
ya no sé
quién rompe los limites.

Hernán Kozak


CUANDO TU MIRADA CANTA

Cuando tu mirada canta
mi vida toma sentido.
Fuiste el que eligió salvarme,
el que pasaba por allí
en un horario común
y con su índice
detuvo mi muerte.

Fuiste, aunque aún no lo sepas,
mi pase de vida y, también,
tu eterna condena,
porque para que yo viviera
otro escuchó el canto
fúnebre de tu mirada.
Gracias, amigo, espero
que encuentres la paz.

Magdalena Salamanca


CUANDO TU MIRADA CANTA

Cuando tu mirada canta
algo quedó atrás diluido en las sombras,
una brújula pende de tu nariz
indicando el punto cardinal
donde ruge el nuevo volcán.

Una melodía se expande por tu cuerpo,
centellean tus pómulos
un duende danzarín arrulla tus hombros,
y no dejas de bailar
aun sin levantar los pies del suelo.

Ana Velasco


CUANDO TU MIRADA CANTA

Cuando miras para cantar no eres
tus circunstancias ni el otro
confín de mi fantasía. Por eso
cuando para cantar te aprestas
con brillos en la lengua vanidosa,
sediento murmullo imperceptible,
y sonríes como para decir
que vas a desatar avenidas
y hacer que de algunas las cabezas
broten ilusiones como lágrimas…
Cuando afilas tu manera
de entrar en mi tristeza y yo
te escucho totalmente
como un bloque humano compacto
o te regalo mi severidad
para que puedas ceñirte a ella…
Entonces es tu mirada la que destila
esta sangre cantarina que corre,
arpegio de emociones,
como un temblor verde
entre nuestros cuerpos.

Kepa Ríos Alday

CUANDO TU MIRADA CANTA

Cuando tu mirada canta
me olvido de todo
y creo en ti.

En tu sonrisa que encandila
los malos presagios y los miedos.
En un atardecer de nieve
cerca de un fuego.

Cuando tu mirada canta
soy feliz y deseo besarte
acariciar el sonido que me envuelve
y me estremece como si fuera un cuerpo.

Entre abetos nació el amor
cuando ya nadie lo esperaba.

Cruz González Cardeñosa

CUANDO TU MIRADA CANTA

Tú, que eres mañana,
porque la noche simplemente se aleja
entro en tus ojos y destruyo la soga
que retiene la muerte absurda,
la hélice donde los condenados aspiran
el veneno de las noches solitarias,
donde tu mirada canta una tormenta,
tan fácil, tan difícil de medir en un cielo
que sucumbe al naipe fugitivo.

Después de los ojos y el concierto de miradas
salto a la calle, milito con los corazones de las mujeres
que perdieron su último latido en un charco de ilusiones
y me corto entera como un tajo en una selva
para morder las entrañas de la oscuridad y
vivir en el desplazamiento de la rosa y el fusil,
en las corrientes tropicales del éxodo.

Déjame que ahora vuelva a entrar en tu cuerpo,
sin permanecer en el conjuro de los años.
Miento cuando te cierro los ojos
y sucumbo a la furia de lo estúpido,
al muro que lamenta las sacudidas
de la religión, la magia, la ideología
y los corazones que laten, pero son bestias,
cabezas lanudas enterrando aprisa el vértigo
y la pasión de llegar a lo posible, por imposible, la poesía.
He tocado un muerto y canto a su mirada.

Laura López


CUANDO TU MIRADA CANTA

Un gramófono en Estocolmo grabado en blanco y negro,
varillas de luz dulces y exquisitas como el pan de leche
se ciernen tempraneras entre cortinas temblorosas y sutiles.
El día, se inaugura sobre tu cuerpo desnudo de olor canela,
en los pliegues de tu piel cimbreada por espigas agridulces.
Aún duermes, plácido, distraído y deseante,
tu aliento profetiza días de fecunda esperanza y amor infinito,
donde contemplar la nieve cayendo al revés en la bola de cristal.
Curiosidad disimulada y pura, suplica desvestir tu universo
en este paraíso civilizado, perpetuo, donde el firmamento verdiazul,
arrulla el perfil de tus dedos y el Báltico desemboca en tu boca,
en la miel de tus besos, en los edificios rojos que te pertenecen,
en los caballitos de cartón, sabios, perennes y pizpiretos.
Tus brazos, eternamente prestos a atrapar la vida con brío,
amordazan mis caderas y así, desde el silencio de tu voz, tu mirada canta
y danzamos al compás de la música sobre el cielo de Estocolmo.

María González


CUANDO TU MIRADA CANTA

Salió del mar, de su tiempo acantilado, del silencio helado.
Salió de su mirada extrema, abrió su canto
con el pulso subido, habló a la insolente espesura.

¡Oh! sordo, desconfiado, herida vestida de sofocos.
Me miras con los ojos de hambre distanciado de la salida
porque tu luz lleva el dolor del que habita su mal.

Rompes el fino sentido de la primera mano,
capeas el telón, el exilio no existe,
has perdido el canto.

Clémence Loonis

CUANDO TU MIRADA CANTA

Cuando tu mirada canta,
el rocío de media noche
silencia los labios
hasta tocar el amanecer
con la sonrisa.

Eres la niña de los ojos
que adormece a las ciénagas
y el ruido que despierta
acariciando el topacio
de tus largos cabellos.

Cuando tu mirada canta
los dioses susurran
bienaventuranzas imposibles
de conocer sin haber amado
algún rincón
de tu interminable piel,
recóndita,
ausente,
inverosímil.

Paqui Robles.


TALLERES DE ESCRITURA
Carmen Salamanca Gallego
Coordinadora

Inscripciones: carmensalamancagallego@gmail.com – 609 515 338
https://www.facebook.com/talleresdeescrituracarmensalamancagallego

Visita nuestra web:
http://www.escribeycrea.com

Visita nuestro canal en Youtube
https://www.youtube.com/channel/UCQtPVp9VFU2hYjtG8xtIJfQ?view_as=subscriber

Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s