EL PENTAGRAMA / Historia

artistas-vertigo-cuentos

EL PENTAGRAMA

La misma cara se me quedo a mí cuando me lo dijo.
Hay cosas que son tan increíbles que uno no se las puede ni imaginar y cuando suceden necesitas un tiempo para asimilarlo.
Había visto una escalera, que unía primer y segundo piso, decorada en sus paredes con un pentagrama, había visto sabanas, camisetas, tazas, películas donde la melodía escondía mensajes secretos, pero esto nunca.
Tatuarse un pentagrama de dos metros por dos metros en esa zona, que en parte es mía, sin decirme nada, me parece una falta de respeto y de confianza.

Hernán Kozak
———————-

El pentagrama

Después de pasar por diversos auditorios europeos, el cuaderno de partituras desapareció un buen día, también aquella que le permitió al joven director dar el salto de banda sonora a gran orquesta. Hoy queremos formularles las razones de tal desaparición, según su dueño: resulta que el pentagrama se reveló pues no le gustaban sus líneas negras. Ante mi desatención un día empezó a soltar corcheas, otro alguna que otra blanca, redondas, silencios,… hasta que se deshizo de todas las figuras, incluida la clave de sol que tanto mando le impregnaba. Ya desnudo me sugirió de nuevo un cambio de color para él y para las figuras, su intención era que yo enloqueciera con los espacios. Ante mi negativa me tiró de la retina y desde entonces en ocasiones veos tres líneas, otras cuatro, a veces una y claro ¡no hay figura musical que soporte tanto desvarío! Por eso he decidido, nos dice el maestro, cambiar con los tiempos: ahora solo escucho música, pero no crean que ha acabado el conflicto, pues en la noche al cerrar los ojos el pentagrama insiste y poco a poco voy cediendo, poniendo alguna línea verde, otra roja, azul, pero el muy cretino sigue sin mostrarme en su conjunto las cinco líneas.

Ana Velasco
———————-

Historia: El Pentagrama

Estaba dibujado sobre el azul del verano, se componía de cinco líneas paralelas de varios kilómetros de longitud. Cinco cazas del ejército de los Estados Unidos de América, sobrevolaban cada mañana la casa del escritor de notas musicales. En aquel pentagrama que el estado le regalaba todos los días de ocho a ocho y media de la mañana, Andrés había escrito dos zarzuelas completas y varios cuentos musicales con presentación nudo y desenlace. Al mudarse a Cincinnati el estado le dijo que no podía seguirle prestando el servicio. Así que Andrés solicitó a las arañas que encontró en su nuevo hogar, que hiciesen un pentagrama en la terraza porque necesitaba ver las nubes pasar detrás del pentagrama para poder componer música. Las arañas lo hicieron lo mejor que pudieron pero el pentagrama era muy inestable, así que Andrés empezó a componer piezas ligeras y con eso llegó el éxito. Le invitaron a bailar delante de los grandes empresarios y él en agradecimiento mostró el culo por televisión. Después al volver a su casa sintió arrepentimiento y les dijo a las arañas que debían hacerle pentagramas que no se zarandeasen con el viento. Pero las arañas dijeron que un buen escritor es capaz de escribir algo grave aunque se esté cayendo el mundo. Entonces Andrés escribió una canción dedicada a todos los insectos capaces de producir seda como la araña y el gusano. Antes de morir dejó una extensa obra de canciones escritas sobre telas de araña como pintadas sobre el cielo en un claro reto a Zeus o una invitación a bailar. Invitación que Dios no rechazó y así fue el segundo éxito de Andrés. El éxito póstumo. Algo más duradero que el primero y del que Andrés no tuvo oportunidad de arrepentirse.

Kepa Rios Alday
———————-

EL PENTAGRAMA

Llovía y se había hecho de noche antes de lo que imaginaba, aceleró demasiado para llegar pronto a su cita, se sentía realmente emocionado ante la posibilidad de reencontrarse con ella de nuevo. La carretera estaba en muy mal estado y apenas se veía con la lluvia. Había muchos camiones. Al girar en una curva, perdió el control de su moto, recuerda unos focos intensos que venían hacía él. No tuvo tiempo de reaccionar. Sabía que su vida acabaría allí en esa maldita carretera en dirección a Soria.
Se despertó en el hospital. Lo último que recuerda es el sonido de las ambulancias y al tipo del tatuaje junto a él en medio de la carretera susurrándole al oído: tú solo te salvaste la vida. Nadie se había atrevido a dibujarme jamás ese pentagrama. Te dije que podía alejar a los malos espíritus y tú pensaste que se me había ido la olla. Bienvenido de nuevo a la vida.
Había pasado una semana desde el día en que aparcó su Harley Davison a la puerta del trabajo. La dejó de tal manera que la pudiera ver a través del escaparte cada vez que salía del taller situado en la trastienda. Le había costado mucho esfuerzo y dinero conseguirla y no quería perderla de vista ni un instante. Aquella moto era su sueño hecho realidad. Disfrutaba de la velocidad, del subidón de adrenalina, de poner su vida al límite y de la sensación de libertad que sentía cada vez que se montaba en ella. La experiencia le parecía alucinante.
Era un tipo alto y corpulento bien entrado en la cuarentena, mantenía intacta la melena larga de su juventud y era fiel a su vestimenta tejana y a sus botas de cuero. Gran amante de las motos y de los caballos estaba orgulloso de ser motero y ganarse la vida como tatuador.
De niño ya tenía talento para el dibujo. Empezó a colaborar con algunos tatuadores que poseían la técnica, pero carecían de dotes artísticas. Cuando él dominó las dos cosas decidió montar su propio estudio. Se trataba de un pequeño local, una parte estaba destinada a tienda donde se podían encontrar camisetas y complementos de un estilo marcadamente ochentero y en la parte de atrás tenía la zona de trabajo: un minúsculo taller decorado al completo con fotos de sus tatuajes más asombrosos.
Era un viernes por la tarde, apenas acababa de abrir cuando pudo oír el ruido de la campanilla que indicaba que alguien había entrado. Curioseando por los estantes se encontró con un tipo pintoresco: de piel muy blanca, con unos minúsculos ojos negros de intensa mirada, delgadez extrema y el pelo muy corto, casi rapado. Sacó un papel del bolsillo y le pidió que le tatuara exactamente la figura que estaba allí dibujada. Le insistió en que ésta fuera grande, que cubriera toda la espalda. Era absolutamente imprescindible que el vértice quedara apuntando hacia arriba. Le remarcó que era crucial que éste estuviera centrado en la columna vertebral. Tiene que tener una simetría perfecta, le dijo.
Siguieron tres horas de intenso trabajo, el tatuaje tenía alguna filigrana que le tenía muy concentrado. Sólo se podía oír el ruido de la aguja rasgando la piel y las pausas para cargar tinta. Habitualmente entablaba conversación con sus clientes, pero este personaje no era de muchas palabras. Le llamó la atención la ausencia de sangre al punzar y la velocidad a la que cicatrizaba la piel a medida que avanzaba con el trazado. Tenía que reconocer que estaba intranquilo.
Cuándo terminó su trabajo, la curiosidad le pudo y le preguntó: ¿me puede decir por qué se ha tatuado un pentagrama exotérico? Quiero conocer las razones que llevan a mis clientes a tatuarse tal o cual cosa.
Pausadamente le respondió: este símbolo expresa el dominio del espíritu sobre los elementos de la naturaleza. Con tus manos me has dibujado fuego, aire, agua y tierra. Los demonios tiemblan en presencia de este símbolo. Si el vértice está apuntando hacia arriba la oscuridad desaparece y la muerte puede alejarse de ti.
Se quedó perplejo. No le daba la cabeza para tanta espiritualidad. A este pavo se le ha ido la olla, pensó. Una vez que le pagó sus honorarios, cerró el taller y se fue a tomar una cerveza. Estaba realmente agotado y deseando subirse a su Harley desafiando a la muerte en alguna carretera secundaria.

María González
———————-
TALLERES DE ESCRITURA
Carmen Salamanca Gallego
Coordinadora

Inscripciones: carmensalamancagallego@gmail.com – 609 515 338
https://www.facebook.com/talleresdeescrituracarmensalamancagallego

Visita nuestra web:
http://www.escribeycrea.com

Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s