ENTRE CUATRO PAREDES / Poesía

artistas-vertigo4

ENTRE CUATRO PAREDES

Diminuto arlequín de las ciudades
inventor del miedo y el escarnio
traías de tu tierra los amores
y un pedazo de cielo en tu corazón.

Acercaste al silencio tu voz arrinconada
y nunca más volviste a tu risa de antaño.

Entre cuatro paredes fuiste perdiendo
el amor, las ilusiones… esa fe en el hombre
y tu saber.

Cruz González Cardeñosa

———————-

Entre Cuatro Paredes

I

Los poetas han creado el universo:
Orión, Vía Láctea, Venus, Neptuno…
los poetas crearon las palabras
con que nombramos todo: El Ródano,
Hispania, la cordillera Bética,
el Serantes… Entre cuatro paredes,
cantan a la hormiga feroz
que acarrea una larva por las baldosas
resbaladizas de la razón.
Los poetas crearon la palabra
hormiga, y la palabra formol.
Ayudó la geometría de los verbos
como una rebaja al temeroso.
Entre cuatro nombres de religiones
excavadas en la vivienda,
el poeta crea ríos y planetas.
Se aposenta así entre cuatro dioses
el amante más mundano del mundo:
aquel que ama todo. Su lengua
amasa el idioma, mastica
palabras verdes como ojos,
investiga nexos y miedos,
delicias abiertas…

II

Después
alguien decide cambiarse
el nombre, ser topónimo, adquirir
costumbres en el supermercado…
Su palabra se pone dura,
sus gestos son
de una delicadeza salvaje…
Este don nadie consigue
labrarse un apellido. Dos
o tres hornadas
después, otro alguien hereda
esa combinación de sonidos
de consecuencias imprevisibles.
Supongamos ahora
que hace como nunca nadie
o abruma sin ser visto. Pondrán
esa nueva usanza en algún
diccionario tal vez extranjero.
Aprenderán a conjugarla
con sangre en el colegio, peleará
una multitud en torno a cuál
es su único significado.
Después creemos tomar certeza
ascender a los cielos o madrugar…
Ídolos ascendidos y ascendidos
a ideas hasta de amor. Pero
me quedé sin salir del traje
entre cuatro paredes.

Kepa Ríos Alday
———————-

ENTRE CUATRO PAREDES

La robustez de la tapia de piedra
no rehúye al enemigo.
Entre muros de cristal
la estrechez se hace más leve,
pero la transparencia
también hiere los ojos
y hay miradas
que no desean cruzarse.
Poco importa el material
que encierren las cuatro paredes,
el principio del cubo
no atrae mi inspiración.

Ana Velasco

———————-

ENTRE CUATRO PAREDES

Para no ser sorprendida por estas
cuatro paredes que intentan
equilibrar mis huesos y los músculos
trepadores de días sin descanso,
aún conservo la dulce sonrisa de niña
que rechaza sustos prematuros,
que me aguanta los papeleos con la almohada
y, sincera, se anticipa a mi ventana
subyugando la mielina a la flor del loto,
girando la nostalgia, desasistiendo
sombras y lutos.

Entre cuatro paredes escribe a la deriva
mi retroalma su condena que, zurciendo mimbres
multicolores, desertan cada vez
que las aúpo por carreteras y autovías extranjeras,
para no caer del todo en el suelo, arrebolados,
intentando evadir sucesos futuros.

Me despierto y no hay un sol que alumbre mis sueños,
es de madrugada y aún las estaciones me esperan
para ser conducidas por guantes de volátiles mandiles
que esperan las lluvias de perfil en su próximo sorteo,
y paraguas con ademanes a destiempo
antes de la bofetada con amortiguación de luna.

Mariví Ávila

———————-

ENTRE CUATRO PAREDES
Entre cuatro paredes
recorro el devenir de tus pasos.

Sofocante, respiro a tu lado
y entierro las cenizas ya desaparecidas
entre los rincones oscuros del amanecer.

Yolanda Hernández

———————-

ENTRE CUATRO PAREDES
Despierta con un grito girando en la noche,
mientras copos de avena caen y sepultan el día.
Su mente encierra palabras en círculos.
¿Cómo salir?
Ya los tiene puestos en frascos
con sus etiquetas.

La duda llena la habitación,
ni las ventanas ni la puerta
se doblegan al paso de las horas.
Las visagras se confabulan con el muerto
y permanecen sobrias al movimiento
enmarcando recuerdos y sombras.

Es un vivo entre los muertos
dándole vueltas al pequeño botón de nácar,
sexo plegado de materia gris,
marco del paraje de las piojosas,
mujeres que rozaron infinitamente
la cercanía de los que habitaban presos.

Fue la tenebrosa maniobra
del que no pudo hablar,
del que no pudo pronunciar ni un suspiro
en la noche de tres bajo cero,
un paraje de frío y blancura
que terminó con la vida
entre las cuatro paredes del ayer.

Laura López

———————-

ENTRE CUATRO PAREDES
¡Soñar! Lo único posible
en el júbilo que mide
palmo a palmo
los tímidos rincones.

La cuadratura infinita
multiplica repitiendo,
en monótona comparsa,
el conocido horizonte
que repite sin cesar
su nombre.

Allí sigue,
alma que cuaja su voz
en el párpado alado,
esperando que
la ventana se abra
para salir volando,
para saltar por los aires
con la violencia de un átomo.

Entre cuatro paredes
harto de soledad,
se sacia de hábitos
como un juguete roto.

Ruy Henríquez

———————-
TALLERES DE ESCRITURA
Carmen Salamanca Gallego
Coordinadora

Inscripciones: carmensalamancagallego@gmail.com – 609 515 338
https://www.facebook.com/talleresdeescrituracarmensalamancagallego

Visita nuestra web:
http://www.escribeycrea.com

Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s